Español / English 14:00 ; sábado 24 agosto 2019

Para ver toda la obra de Carmelo Hernando en imágenes,
haz clic en la web semiótica

MANIFIESTO. 2006

El artista español Daniel Urrabieta Vierge (Madrid, 1851 – Boulogne Sur-Seine, 1904) fue reconocido en vida con los máximos premios y honores profesionales en París, ciudad donde desarrolló su dilatada carrera.

Desde que Gustav Doré publicase su Quijote ilustrado en 1863, esta obra estaba considerada como la más famosa y considerada de la ilustración literaria.

A principios de 1893, Vierge recibe en su estudio a los editores neoyorquinos de Scribner Publishing Co. que han venido a Europa a encargar un nuevo Quijote ilustrado que supere incluso al de Doré. Don Daniel acepta el reto y durante los próximos once años que le quedaban de vida, se pone a ello con “pasión española”.

Hay una gran diferencia entre los dos libros, Doré ilustró un Quijote romántico y “virtual” embellecido por la estética del dibujo del claroscuro y alimentado de la fantasía desbordante del texto de Cervantes. Vierge, en cambio, lo primero que hace es viajar inmediatamente a España y sumergirse en el territorio real de la ficción. En su estancia y viajes a caballo entre posada y posada, realiza infinidad de apuntes del natural tanto de la geografía física, natural y arquitectónica, como de la humana y animal que habitaba esas tierras y que, por no haber conocido todavía la evolución moderna, conservaba los mismos registros que había conocido físicamente Cervantes cuando escribía las aventuras de su ingenioso caballero.

Vierge aporta verosimilitud con rigor periodístico, casi fotográfico, a las andanzas del caballero de la triste figura.

Once años, insisto, estuvo luego Don Daniel manejando “su documentación” para ejecutar las 261 composiciones que ilustraron las 1.607 páginas que conformaron los cuatro volúmenes (1.150 ejemplares numerados, 165 para el mercado inglés y 985 para el norteamericano) de la primera edición de esta obra acaecida entre los años 1906 y 1907, tres años después del fallecimiento de su autor.


Carmelo Hernando, 2006