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c) MERCADERIA'S. 2003

Madrid. Universidad de Alcalá, 2003
 
Firma Autógrafa de Cervantes.
Francisco de Quevedo y Villegas (1580-1645) fue estudiante de Artes y Filosofía de la Universidad de Alcalá, de la cual obtuvo los grados de Bachiller y Licenciado. En “El Buscón” (1626) dedica los capítulos IV y V a recordar su estancia en Alcalá de Henares.
 
Caligrafía original de Miguel de Cervantes Saavedra “pidiendo se certifique su cautiverio en la ciudad de Argel y lo que costó su rescate”.  
 

Soria. Museos de Castilla y León, 2003
Bilbao. Museo de Bellas Artes de Bilbao, 2002
Madrid. Universidad Privada, Alfonso X El Sabio, 2000
 
Monasterio sobre una iglesia románica anterior, su claustro está formado por arquerías de diferente desarrollo, con un tramo netamente románico completado, a principios del siglo XIII, con arcos entrecruzados de influencia islámica.
La enorme variedad en la tipología de las arquerías hacen de este claustro un brillante modelo de arquitectura románica.

De autor anónimo catalán este Temple sobre tabla fue pintado en el último tercio del siglo XIII, pertenece a un momento de transición del Románico al Gótico.

El lienzo reproduce la figura del propio monarca medieval en un fragmento de su célebre obra “Las Cántigas de Santa María”. 
 

Valladolid. Museos de Castilla y León, 2003
 
Los restos de este cráneo de hace 800.000 años, definieron una especie humana contemporánea de los Neardentales y eslabón de nosotros mismos. El Homo Antecesor, datado en Atapuerca es hoy en día una pieza básica en la narración de nuestro origen.
 
Reproducción “blanda” del Bifaz paleolítico de Bolaños de Campos. Datado entre 500.000 y 100.000 años de antigüedad, y realizado por hombres anteneardentales del grupo homo erectus, sirvió para desmembrar y descuartizar a los animales.
 

Barcelona. Museo Nacional d´Art de Catalunya, 2003
Barcelona. Museu de Sant Cugat, 2003 
Valladolid. Museos de Castilla y León, 2003
 
La caja expone detalles de ángeles músicos y el cubo motivos ornamentales de pájaros en el vestido de la Virgen. El Retablo de Ntra. Sra. de los Ángeles de Tortosa fue pintado por Pere Serra entre 1375 y 1390.
Su estilo italianizante evoluciona hacia el gótico internacional.
 
Se cree que fue el abad Montcorb quién pagó, en 1400, el retablo de Todos los Santos, en el cual aparece en actitud orante, en la parte central, a los pies de la Virgen.
 
Tabla pintada al óleo del autor denominado “Maestro de las Once Mil Vírgenes”, pintor hispanoflamenco del último cuarto del siglo XV.
“La Predicación de San Ildefonso” muestra a los obispos de Coria, Cuenca, Plasencia y Sigüenza. San Ildefonso centra la atención del auditorio, defendiendo la virginidad de María en contra de las herejías de Joviniano, de Helvidio y de los judíos.
Este autor alcanzó un gran prestigio por el dominio en la representación de multitudes.
 

Salamanca, León, Palencia. Museos de Castilla y León, 2003
 
El pañuelo reproduce a ocho tintas el techo procedente del Convento de Santa María de las Dueñas. Esta techumbre mudéjar en madera policromada fue realizada en el siglo XIV.
 
La caja es una recreación a partir de los fragmentos de techumbre Mudéjar, S. XIV-XV, de la “cocina de la Reina”, estancia regia del Monasterio de Carracedo. Su decoración se ciñe a la heráldica, los motivos vegetales y animales mitológicos como el dragón o bicha.
 
Este Sepulcro de Caballero, del siglo XIII hallado en Santa María de la Vega, cuenta en sus cuatro lados esculpidos en piedra un combate entre caballeros y, como resulta de ello, la muerte y entierro del caballero perdedor en la justa.
Fue realizado en estilo gótico en el Taller de Carrión de los Condes e ilustra minuciosamente aspectos y detalles de la vida medieval.   
 

Madrid. Museo Arqueológico Regional, 2003
 
Al final del verano, en el río Jarama, un pequeño grupo humano observa la presencia de un elefante muerto en la llanura. Tras cerciorarse de la ausencia de carnívoros se desplaza hasta el lugar. Con las hachas de sílex desprenden restos de carne, quizás también fragmentos de piel, pudiendo incluso haberse llevado alguna porción de las extremidades a un lugar más seguro. Estos instrumentos se desgastan, es necesario afilarlos y elaborar otros con los cantos rodados de cuarcita que encuentran en el sitio y con el sílex que llevan consigo.
Las siguientes crecidas del río, llegan a anegar las zonas próximas al cauce. Los restos del elefante y los utensilios inservibles, abandonados junto a los percutores y las esquirlas, fueron recubiertos por fangos sin desplazarse del sitio en el que fueron abandonados, permitiendo su conservación hasta que en 1971, fueran excavados por un grupo de arqueólogos, geólogos y paleontólogos.